Lo esencial 🍽️
- El solomillo de cerdo en salsa se sella a fuego fuerte en medallones y termina de cocinarse dentro de una salsa de verduras trituradas
- Tiempo total: unos 45 minutos, para 4 raciones
- La base lleva cebolleta, zanahoria, ajo, vino blanco y caldo de carne
- El truco de una carne jugosa y tierna está en no sobrecocinarla tras incorporarla a la salsa
- Existen variantes como el solomillo a la mostaza, al whisky o al Pedro Ximénez
Si buscas una receta fácil y rápida para sorprender entre semana, el solomillo de cerdo en salsa es de esas recetas que nunca fallan. Los medallones de solomillo se sellan primero para conseguir una costra dorada por fuera, y luego terminan de cocinarse dentro de una salsa de verduras trituradas que aporta cuerpo y sabor sin complicarse la vida en la cocina.
El resultado es una carne jugosa y tierna, con una salsa fina y sedosa que combina perfectamente con patatas, arroz o un buen pan para mojar. El solomillo de cerdo en salsa se prepara sellando los medallones a fuego fuerte y terminándolos de cocinar en una salsa de cebolla, zanahoria y vino blanco triturada, lista en unos 45 minutos.
A continuación tienes todo lo que necesitas: ingredientes, elaboración paso a paso, trucos para que no se te seque la carne y algunas variantes por si un día te apetece cambiar de sabor.
Ingredientes para el solomillo de cerdo en salsa (4 raciones)
- 1 solomillo de cerdo entero (las piezas suelen rondar los 400-450 g)
- 120 ml de caldo de carne
- 120 ml de vino blanco
- 1 cebolleta mediana
- 1 zanahoria
- 1 cucharada de harina
- 1 diente de ajo
- Perejil picado, pimienta negra molida, sal y aceite de oliva virgen extra al gusto
Raciones: 4 · Dificultad: media · Coste: bajo · Tiempo total: 45 minutos, entre la preparación del sofrito, la reducción de la salsa y el toque final de la carne.
Elaboración paso a paso
Preparar el solomillo de cerdo en salsa tiene su lógica: primero se sella la carne, después se construye la salsa en la misma sartén aprovechando todo el sabor, y al final se juntan ambas cosas justo el tiempo necesario.
Sella los medallones de solomillo
Corta el solomillo en medallones de 3-4 cm de grosor, o más finos de 1 cm si prefieres una cocción más rápida. Salpimenta antes de sellar y ponlos en la sartén bien caliente con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
Sella a fuego fuerte 2-3 minutos por cada lado, sin mover la sartén, hasta formar una costra dorada que atrape los jugos. Reserva los medallones en un plato aparte: el interior queda crudo en este punto, y así debe ser.
Prepara el sofrito de cebolla, zanahoria y ajo
Pica la cebolleta, la zanahoria y el ajo en dados; no hace falta que queden muy finos porque más adelante se van a triturar. En la misma sartén donde has sellado la carne, sofríe primero el ajo hasta que empiece a dorarse.
Añade la cebolla y rasca con la espátula los restos de solomillo pegados en el fondo: ahí está buena parte del sabor. Cocina la cebolla unos 5-6 minutos con una pizca de sal, incorpora la zanahoria y cocina 5 minutos más.
Añade la cucharada de harina y cocina unos segundos removiendo, para que pierda el sabor a crudo antes de mojar con líquido.
Añade el vino y el caldo, y liga la salsa
Sube el fuego y vierte los 120 ml de vino blanco, dejando que se cocine 1-2 minutos hasta que se evapore el alcohol. A continuación añade los 120 ml de caldo de carne bien caliente y remueve para evitar grumos.
Deja que la salsa rompa a hervir a fuego fuerte, baja después a fuego medio-bajo y cocina entre 15 y 20 minutos, hasta que reduzca y coja cuerpo.
Tritura la salsa y termina de cocinar el solomillo
Pasa la salsa a un vaso batidor y tritúrala hasta conseguir una textura fina, homogénea y sin grumos. Si la prefieres menos espesa, añade un poco más de caldo mientras trituras.
Devuelve los medallones de solomillo a la sartén con la salsa, junto con los jugos que hayan soltado en el plato. Cocina el conjunto entre 2-3 y 10 minutos según el grosor de los medallones, hasta que la carne esté en su punto.
Trucos para que el solomillo quede tierno y jugoso
Cuidado con el punto de cocción ⚠️
- El solomillo es una pieza muy magra, con poca grasa infiltrada, y se seca con facilidad si se pasa de cocción
- Sella siempre a fuego fuerte y sin mover la carne los primeros minutos: así se forma la costra caramelizada que sella los jugos
- No lo dejes hervir demasiado tiempo dentro de la salsa una vez incorporado
- Si sobra, recaliéntalo suavemente en una sartén a fuego bajo
- El microondas no es la mejor opción porque reseca todavía más esta carne tan magra
Con qué acompañar el solomillo de cerdo en salsa
- Patatas fritas normales o cortadas tipo paja
- Arroz blanco hervido
- Una ensalada verde, para una versión más ligera
- Buen pan para mojar en la salsa
Otras formas de preparar el solomillo en salsa
La receta clásica con verduras y vino no es la única manera de disfrutar del solomillo en salsa. Existen versiones como el solomillo al whisky, al Pedro Ximénez, al horno con mojo rojo o con salsa de champiñones y tocino ibérico, que aparecen citadas habitualmente como alternativas dentro de esta misma familia de recetas.
Cada una cambia el perfil de sabor de la salsa —más dulce, más ahumado o más intenso según el caso— aunque la técnica de base, sellar la carne y terminarla en la salsa, se mantiene en todas ellas.
Solomillo de cerdo a la mostaza
Dora 400 g de solomillo salpimentado en 40 g de mantequilla, girándolo durante 5-6 minutos. En la misma sartén, sofríe 50 g de cebolla picada 3 minutos a fuego bajo.
Añade 40 ml de vino blanco y reduce 2 minutos a fuego alto. Incorpora 2 cucharadas de mostaza y 100 ml de nata para cocinar, y deja que la salsa espese durante 2-3 minutos; si lo prefieres, puedes triturarla para que quede más fina.
Corta el solomillo reservado en medallones gruesos, añádelo a la salsa 5 minutos más y sirve con perejil picado por encima. Esta variante es para 2 raciones y lleva unos 30 minutos en total.
Qué es el solomillo de cerdo y por qué queda tan tierno
El solomillo se obtiene de la zona lumbar del cerdo, entre las costillas inferiores y la columna vertebral, sobre los riñones y bajo el lomo bajo. Es la pieza más noble del animal, con muy poca grasa y una textura especialmente tierna, lo que explica por qué esta receta funciona tan bien con una cocción corta y controlada.
Se considera carne roja porque contiene más mioglobina que el pollo o el pescado, aunque en cerdos jóvenes o lechones suele clasificarse como carne blanca por su menor contenido en hierro.
Conviene no confundirlo con el lomo, una pieza más grande y menos tierna, situada a cada lado de la columna vertebral. Es habitual mezclar ambos cortes, pero su textura y su comportamiento en la sartén son bastante distintos.
Información nutricional del solomillo de cerdo en salsa
| Nutriente | Cantidad por ración |
|---|---|
| Energía | 288 kcal |
| Proteína | 31,68 g |
| Hidratos de carbono | 15,45 g (de los cuales azúcares 7,58 g) |
| Grasa total | 12,47 g (de la cual saturada 2,21 g) |
| Colesterol | 58 mg |
| Fibra | 2,83 g |
| Sal | 1,7 g |
| Hierro | 1,80 mg |
Estos valores corresponden a la receta clásica con harina y verduras. Otras variantes, como la de mostaza con mantequilla y nata, elevan bastante estas cifras.
Con estos pasos tienes un solomillo de cerdo en salsa jugoso, con una salsa fina y sabrosa que aprovecha cada resto de la sartén. Anímate a probarlo esta semana y, si te gusta experimentar, dale una vuelta con la versión a la mostaza en tu próxima comida.