Lo esencial 🏳️🌈
- La bandera LGTBI es la bandera arcoíris de seis franjas creada en 1978 por Gilbert Baker.
- Cada color tiene un significado propio, desde la vida hasta el espíritu.
- Nació con ocho franjas y se redujo a seis por motivos prácticos de producción.
- Existen muchas otras banderas del colectivo LGTBIQ+, cada una con su historia.
- Puedes encontrarla en tiendas online en distintos tamaños y precios.
Si alguna vez te has preguntado qué representa exactamente la bandera LGTBI, no eres el único. La bandera arcoíris se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del mundo, pero pocas personas conocen la historia que hay detrás de sus franjas de colores.
Detrás de la bandera del orgullo hay un activista, Gilbert Baker, un contexto histórico muy concreto y una evolución de más de cuatro décadas. En esta guía repasamos su significado, su origen y también el resto de banderas de la diversidad que representan a las distintas identidades dentro del colectivo LGTBIQ+.
Qué es la bandera LGTBI y qué significa cada color
La bandera LGTBI es la bandera arcoíris de seis franjas horizontales que, de arriba abajo, son roja, naranja, amarilla, verde, azul y violeta. Es el símbolo más utilizado a nivel mundial para representar al colectivo LGTBIQ+, aunque también se la conoce como bandera gay, bandera del orgullo o bandera de la diversidad.
Cada franja tiene un significado propio. El rojo representa la vida, el naranja la curación y el amarillo la luz del sol. El verde simboliza la naturaleza, mientras que el azul suele asociarse a la serenidad o al arte, según la fuente. El violeta, por su parte, representa el espíritu.
Curiosamente, no existe ningún acto oficial que consagre esta bandera como símbolo oficial del movimiento. Su estatus proviene simplemente de haberse convertido, con el tiempo, en la más usada y reconocida en todo el mundo. Por su combinación de colores, a veces se confunde con la bandera de la paz o incluso con la del imperio inca, aunque su origen y significado no tienen nada que ver.
Origen e historia de la bandera LGTBI: de las ocho franjas a las seis
- Gilbert Baker, nacido en 1951 en Kansas y criado en Parsons, sirvió en el ejército de Estados Unidos entre 1970 y 1972. Fue precisamente tras su baja cuando aprendió a coser, una habilidad que resultaría decisiva años después.
- En 1974 conoció a Harvey Milk, quien lo animó a crear un símbolo capaz de representar el orgullo del colectivo.
- La bandera original tenía ocho franjas, incluyendo el rosa (sexualidad) y el turquesa (magia o arte). Ondeó por primera vez el 25 de junio de 1978 en el Desfile del Día de la Libertad Gay de San Francisco.
- Esta bandera venía a sustituir al triángulo rosa, un símbolo que los nazis habían usado para marcar a hombres homosexuales en los campos de concentración.
- Tras el asesinato de Harvey Milk el 27 de noviembre de 1978, la demanda de banderas se disparó. Paramount Flag Company comenzó a vender una versión de siete franjas, sin el rosa, ante la falta de disponibilidad de esa tela.
- En 1979 se eliminó también el turquesa, dando lugar a la versión de seis franjas que se ha mantenido como estándar desde entonces.
- En 1989, John Stout ganó una demanda en West Hollywood que le permitió colgar la bandera en su balcón, un hito legal para su visibilidad.
- En 2015 el MoMA la incorporó a su colección de diseño, y el 26 de junio de ese mismo año la Casa Blanca se iluminó con sus colores tras el fallo Obergefell v. Hodges, que legalizó el matrimonio igualitario en Estados Unidos.
- En 2016 se lanzó el emoji de la bandera, propuesto en julio y publicado finalmente en noviembre.
- En abril de 2021 se donó a la GLBT Historical Society un fragmento de una de las dos banderas originales de 1978, que se habían dado por perdidas durante más de cuarenta años.
- En 2017, el propio Gilbert Baker presentó una versión de nueve franjas con una raya lavanda añadida, aunque nunca llegó a reemplazar a la de seis franjas de uso mayoritario.
Todas las banderas del colectivo LGTBIQ+
Bandera lésbica
Existen en realidad dos banderas lésbicas distintas, con orígenes diferentes. La más reciente es una versión inclusiva diseñada por la artista Emily Gwen en 2018, pensada para abarcar también a mujeres lesbianas trans. Es distinta de la bandera labrys, con fondo violeta y un hacha labrys dorada, símbolo de fuerza e independencia ligado al colectivo lésbico de Los Ángeles desde 1978. No conviene confundirlas.
Bandera bisexual
Diseñada por Michael Page y presentada en noviembre de 1998, se compone de tres franjas: rosa, que representa la atracción por el mismo sexo; azul, la atracción por el sexo contrario; y morado, resultado de la mezcla de ambos colores, que simboliza la atracción por ambos.
Bandera trans
Creada por Monica Helms, mujer trans, en 1999, se mostró por primera vez en una marcha del orgullo en Arizona en el año 2000. Sus cinco franjas siguen el orden azul-rosa-blanco-rosa-azul, donde el blanco representa a las personas en transición, no binarias o de género neutro. Según explicó la propia Helms, el orden en que ondee la bandera no importa: siempre es correcta.
Bandera intersexual
Combina el amarillo y el morado, colores considerados desde hace tiempo «hermafroditas». En su centro incluye un círculo que simboliza la totalidad y el derecho de cada persona a decidir quién y cómo quiere ser.
Bandera asexual
Formada por cuatro franjas: negro, que representa la ausencia de sexualidad; gris, la identidad asexual; blanco, la atracción platónica o la sexualidad; y morado, la comunidad. Se estima que en torno a un 1% de la población mundial es asexual, una condición que fue considerada enfermedad hasta 2013.
Bandera pansexual
Sus tres franjas horizontales son rosa, que representa la atracción hacia mujeres; amarillo, la atracción hacia personas no binarias o de géneros diversos; y azul, la atracción hacia hombres. En conjunto, simboliza la atracción independientemente del género de la otra persona.
Bandera no binaria
Presentada en 2014 por Kye Rowan, entonces de 17 años, combina cuatro franjas: amarillo, para el género fuera de lo binario; blanco, para múltiples géneros; morado, para la mezcla de masculino y femenino; y negro, para la ausencia de identificación con un género.
Bandera agénero
Diseñada en 2014 por una artista agénero de Nueva York, utiliza el negro y el blanco para simbolizar la ausencia de género, mientras que el verde representa las identidades no binarias.
Bandera del Progreso
Creada en 2018, añade a las seis franjas clásicas de la bandera arcoíris otras franjas en azul claro, rosa y blanco, que representan a la comunidad trans, junto con el negro y el marrón, que visibilizan a las personas racializadas dentro del colectivo LGBT+.
Cómo y dónde comprar o usar la bandera LGTBI
Si estás pensando en comprar una bandera LGTBI, los precios varían bastante según el tamaño. A modo orientativo, en un comercio online de referencia como comprarbanderas.es, estas son las medidas y precios disponibles:
- 60x100cm: 18,37€
- 100x150cm: 29,02€
- 120x180cm: 37,67€
- 150x250cm: 58,56€
- 180x300cm: 127,78€
- 200x300cm: 146,41€
Lo esencial 💡
- Estos precios proceden de un único comercio y son solo una referencia orientativa, no un precio de mercado fijo.
- En ese mismo comercio, la bandera tiene una valoración media de 4,45 sobre 5, basada en 22 reseñas de clientes verificados.
Cuándo y dónde se ondea la bandera LGTBI
La bandera LGTBI protagoniza sobre todo los desfiles y celebraciones del Orgullo, una tradición que se remonta al propio Desfile del Día de la Libertad Gay de San Francisco de 1978, donde ondeó por primera vez.
Con el paso de los años, también ha ganado presencia institucional. Su incorporación a la colección de diseño del MoMA en 2015 y la iluminación de la Casa Blanca con sus colores ese mismo año son dos de los hitos que consolidaron su visibilidad más allá de las calles.
En el día a día, mostrar apoyo o pertenencia al colectivo también pasa por gestos más sencillos, como usar el emoji de la bandera 🏳️🌈, disponible desde 2016 en la mayoría de teclados y redes sociales.
La bandera LGTBI sigue siendo, más de cuatro décadas después de su creación, un símbolo vivo que evoluciona junto al colectivo al que representa. Ya sea en un desfile, en un balcón o en una conversación cotidiana, cada franja de color sigue contando la misma historia de visibilidad y orgullo que empezó Gilbert Baker en 1978.